Un mundo sin fronteras, una única bandera

​Hay un punto en el que sabemos que estamos mal como humanidad.
​Cuando rechazamos a alguien solo por su nacionalidad.
Un mundo sin fromteras

Cuando pisoteamos por ego.
Cuando amenazamos por miedo.
Cuando seguimos a líderes que no nos llevan a ningún lugar.
​¿Has visto alguna vez a un lobo seguir a un líder que no puede cuidar a su manada? Nosotros sí.
​Y no es casualidad. Elegimos desde el miedo, desde el odio, desde el rencor… sin darnos cuenta de que estamos siendo manipulados. Porque no cuestionamos desde dónde elegimos: si desde una verdadera conciencia o desde las construcciones sociales que llamamos “yo”.
​Claro, también hay quien elige desde la conveniencia disfrazada de razón e hipocresía: porque sus creencias cambian justo cuando se vuelve en su contra lo que defendían.
​Pero hay algo que todos compartimos: la esperanza.
​No es de izquierda ni de derecha. Todos esperamos que algún día todo mejore, que la suerte cambie, que algo por fin se acomode.
​Lo que no vemos es lo esencial: todo es un juego compartido.
​Arriba no están peleando. Arriba solo están manipulando. Y nosotros entramos en un tablero donde perdemos antes de empezar, porque aunque parezca que elegimos, ninguna opción fue realmente nuestra.
​La idea es simple: dividir para vencer. Porque la humanidad es fuerte unida, pero débil cuando la separan.
​Le vendieron a la mujer que no necesitaba a nadie, que debía liberarse del “yugo opresor” del patriarcado, que persiguiera sus sueños aunque fueran una utopía imposible diseñada para que la búsqueda nunca terminara… mientras la azotaban con el miedo invisible al fracaso.
​Le dijeron al hombre que su fuerza era tóxica, que proteger y cuidar era opresión, pero al mismo tiempo que mostrar vulnerabilidad lo hacía menos hombre.
​Dos mentiras opuestas, un mismo objetivo: que hombres y mujeres nunca más se vean como aliados, sino como enemigos o como prescindibles.
​Así nos quebraron por dentro. Separaron familias. Dividieron núcleos. Los hijos dejaron de ser hijos para convertirse en proyectos, doctrinas para un futuro que se cae a pedazos. Ya no los miran como seres humanos, sino como piezas de un sistema que no busca su bien.
​Y la tecnología, que prometía unirnos, terminó siendo el arma perfecta para terminar de rompernos.
​Hoy la familia se sienta a la mesa y nadie se mira a la cara. Todos miran una pantalla. Nadie vive. Todos documentan. Sonríen para la foto sin darse cuenta de que mañana esa misma foto les dará tristeza.
​Porque no importa cuántos momentos parezcan felices si ninguno fue vivido de verdad. Estabas pensando en cómo salir en la foto, no en el momento. No viviste.
​Y mañana llorarás por las personas que perdiste, pero teniéndolas cerca, no fuiste capaz de valorar lo más simple: compartir, sentir, ser humano.
​Si seguimos así, extinguiremos nuestra humanidad.
​¿Qué diferencia hay hoy entre una máquina y nosotros? Si nuestra vida actual depende de cómo nos vea el algoritmo, ya no somos la raza superior; somos parte de un mundo sin fronteras digital mientras físicamente separamos territorios y nos dividimos en raza, nacionalidad y credo.
​Quiero dejar algo claro:
​Solo existe una bandera. Una sola. Se llama humanidad.
​Mientras discutimos abajo, arriba siguen siendo intocables. Y nosotros, solo peones.
​Pero hoy me cansé. Porque sí, también fui parte del juego.
​Hoy busco libertad en vez de prisiones. Cuestiono cada pensamiento antes de emitir un criterio. Hoy vivo el presente sabiendo que cada minuto es único e irrepetible, y que el futuro no es más que el segundo después del que estamos viviendo ahora.
​Hoy sé que no somos de ningún lugar y, paradójicamente, somos de todos los lugares. Ante todo, somos humanos. Con una sola bandera. La bandera de la humanidad.
​Eso significa que este mundo nos pertenece, libre y sin fronteras.
​Cero doctrinas y más conciencia.
​Hagámoslo posible. Vive libre y a tu manera.                              
                                      Yohany  > Creador del Movimiento A Tu Manera

Comentarios

Entradas más populares de este blog

YO SOY LO QUE ESTÁ PASANDO

Vivir sin ser tú , es morir sin vivir